Poco a poco, el frío, la lluvia y la humedad van cogiendo sitio. Las nubes llegan para hacer que el sol descanse. Los abrigos, las bufandas y los guantes van saliendo del fondo del armario para calentarnos en esas tardes de invierno en las que tienes que luchar para salir de casa. Tardes en las que acabas haciendo cola para coger un sitio en cualquier churrería mientras oyes los gritos y las quejas de gente que se ha colado y no ha esperado su turno. Narices y orejas que se sonrojan a causa del frío. Cafeterías en las que pides un chocolate caliente únicamente para calentarte las manos. Luces que iluminan la ciudad, y sensaciones que hacen que creamos que podemos ser capaces de tener todo lo que deseamos.
El invierno; La estación en la que se dan más abrazos de lo normal, estación en la que irse a la cama y taparte con el edredón es el mejor momento del día, estación en la que tienes la oportunidad de volver a ser un niño, estación en la que disfrutas al ver como sale el bao de tu boca mientras cuentas historias que terminarán quedándose en el olvido pero que habrán entretenido toda una tarde. El olor a humedad, a césped mojado, a castañas recién hechas, a regalos, a felicidad.
Olor a invierno.
Apaga el despertador, ¡apágalo! pero no te levantes. Quédate en la cama hasta que te apetezca, sueña con quien te dé la gana durante casi toda la mañana. Cuando te levantes no desayunes ninguna galleta integral, olvida esas tonterías. Desayuna un trozo de pizza, sí, eso es lo que realmente te apetece. Métete en la ducha y deja correr el agua sobre tu cuerpo. Peínate como si estuvieras loca, y vístete con tu ropa preferida. Levanta la cabeza, bien bien alta y sonríe al sol y a todo el que se te pase por delante. Haz que la gente se pregunte por qué eres feliz, haz que la vida merezca la pena. Y tarareale al mundo la canción que quieras. Vete a buscarle, vete a decirle que te gusta y a besarle. Olvídate de lo que los demás puedan pensar. Pasa el día fuera de casa. Guarda en tu memoria todas las cosas que puedas. Porque por un día, solo por un día, serás realmente quien quieres ser, harás realmente lo que quieres hacer y después volverás a tu vida, a tu rutina como si nada hubiese pasado. Solamente con recuerdos. Tus mejores recuerdos.
Pudimos haberlo tenido todo
(Vas a desear nunca haberme conocido)
Retumbando en las profundidades de nuestras almas
(Las lágrimas caerán, moviéndose en la profundidad)
Tú tuviste mi corazón en tus manos
(Vas a desear nunca haberme conocido)
E hiciste con él lo que quisiste
(Las lágrimas descenderán, ondulando en la profundidad)
Tú pudiste tenerlo todo
Amando de corazón
(Vas a desear nunca haberme conocido)
(Las lágrimas resbalarán, vibrando en la profundidad)
Tú tuviste mi corazón entre tus manos
(Vas a desear nunca haberme conocido)
Pero jugaste con él,
Bromeaste con él,
Fingiste con él,
Lo destrozaste.